¿Y si en un futuro próximo dejásemos de tener las aplicaciones en nuestro smartphone, para llevarlas en nosotros mismos? ¿Y si nos convirtiésemos en cíborgs? Puede sonar a ciencia-ficción, pero es una realidad que está más cerca de lo que pensamos.

 

¿A qué me refiero con cíborgs?

 

Aunque al escuchar en esta palabra nos vengan a la mente personajes de películas como Robocop, Terminator, etc. Según su definición un cíborg es “una criatura compuesta de elementos orgánicos y dispositivos cibernéticos generalmente con la intención de mejorar las capacidades de la parte orgánica mediante el uso de tecnología”. Ya va sonando más a nuestro día a día, ¿verdad? Quitando que, de momento, la mayor parte de nosotros no llevemos ningún dispositivo digital adherido a nuestro cuerpo, no hay quién nos pueda separar de nuestro smartphone, tablet o wereable de turno. Así que, ¿por qué no adaptar las funcionalidades que más nos interesen a cada uno de estos dispositivos para que formen parte de nosotros?

 

El sonido del color

neil harbisson cíborgs
Imagen: Dan Wilton/The Red Bulletin [CC BY 2.0 (https://creativecommons.org/licenses/by/2.0)], via Wikimedia Commons

 

Me gustaría hablaros de Neil Harbisson, un artista que  nació sin la capacidad de ver colores. Neil ha sido la primera persona en ser reconocida como cíborg tras implantarse un dispositivo en la cabeza el cuál le devuelve sonidos dependiendo del color que tiene delante. En lugar de ver el mundo en escala de grises, gracias a ese dispositivo, Harbisson puede escuchar una sinfonía de color. Incluso es capaz de escuchar rostros y pinturas. Si tenéis unos minutos y queréis conocer a este artista, os recomiendo su charla I listen to color.

 

 

¿Qué puedo hacer para convertirme en cíborg? 

 

Lo primero, acudir a la Cyborg Foundation, establecida en Mataró. La Cyborg Foundation es la primera organización internacional del mundo dedicada en exclusiva a ayudar a los humanos a convertirse en cíborgs.

¿Adivináis quién creo la fundación? Sí, el mismísimo Neil Harbisson junto a Moon Ribas. Los objetivos que tiene la fundación son extender los sentidos y las capacidades humanas creando y aplicando extensiones cibernéticas en el cuerpo de los interesados. Otro de los objetivos que tienen es promover el uso de la cibernética y la defensa de los derechos de los ciborgs.

 

 

Parece que esta realidad cibernética cada vez está más cerca y acabará llegando un punto en el que cada uno de nosotros pueda decidir si implantarse un chip o no para poder convertirnos en algo más que humanos. Personalmente, soy de las que piensa que la tecnología está para facilitarnos la vida, y si convertirnos en cíborgs nos lo pone más fácil, ¿por qué no convertirnos en uno?

 

Y a ti, ¿te gustaría convertirte en cíborg? ¿Qué funcionalidad te gustaría tener siempre contigo?